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Power Balance (o el insulto a la inteligencia)

14 enero 2010

Hay veces que alucino con la gente. De verdad. Estos días, hablando con algunos conocidos sobre las ya famosas pulseras power balance, casi me caigo al suelo después de escuchar algunos comentarios en los que me acusaban de “no creer” en sus efectos beneficiosos. ¿Cómo voy a creer en los efectos beneficiosos de un holograma cosido a una pulsera de neopreno o de silicona?. Nunca he creído en los efectos beneficiosos del holograma que llevan la batería de mi móvil o mi tarjeta de crédito ni en los efectos beneficiosos de los trajes de neopreno de los surfistas. Pero bueno, dicho así, quizás alguno de aquellos que se han gastado 35 eurazos en una de estas pulseras podría decirme: “Bien, vale, pero si coses tus hologramas a tu traje de neopreno esta combinación de materiales no se puede comparar de ninguna manera a la increíble capacidad que tiene mi nueva pulsera para recoger las frecuencias que se encuentran a nuestro alrededor a través de su holograma y traspasarlas al cuerpo”. Escuchar semejante sandez de argumento sería posible si mi querido interlocutor hubiera leído los beneficios que pregonan los fabricantes de estas pulsera en su página web:

POWER / BALANCE ® es un holograma que funciona a través de frecuencias que se encuentran en nuestro ambiente natural de los cuales ya conocemos de sus efectos positivos en el campo de energía del cuerpo. Esto ayuda a desarrollar el equilibrio, la flexibilidad, la fortaleza y bienestar general.

Durante miles de años, la medicina oriental ha estado utilizando las mismas técnicas para el bienestar personal a través de la búsqueda de las cosas en la naturaleza que reaccionan positivamente con el cuerpo, tales como rocas, minerales, cristales, etc. A través de kinesiología hemos aprendido que ciertos alimentos causan una reacción en el cuerpo, ya sea positiva o negativamente también. Aunque no todas las sustancias que se encuentran en la naturaleza funciona de la misma en todo el mundo hemos reducido a unos cuantos que creemos muy beneficiosos y los hemos puesto juntos para crear POWER / BALANCE ®.

Si habéis leído esto y el tufo a charlatanería no os ha producido naúseas todavía os invito a leer el siguiente artículo para aclarar lo que significan términos al parecer tan confusos como frecuencia, holograma y neopreno. Los propios fabricantes han caído en un grave error al querer explicar con términos científicos algo que no se puede medir. Craso error. Si por algo se caracteriza la ciencia es por el rigor y porque está basada en las medidas experimentales. En hechos. Evidencias.

¿No os ha convencido el artículo?. Claro. Vamos a ver. Quizás haya quien piense que, vale, quizás el tipo que ha escrito eso de los hologramas que funcionan a través de las frecuencias y tal estaba un poco fumado pero sin embargo (ahí va el 2º argumento más oído en pro de las pulseritas) “yo conozco gente que dice que le va bien”. Hummm. Vale. Y yo conozco un efecto milenario conocido hace siglos y denominado efecto placebo. Cuando estas pulseras superen los ensayos según el método del doble ciego me dejáis un comentario en el blog avisándome por favor (leer Actualización al final de este post).

Un tercer y demoledor argumento que he tenido que oir es:  “Algún efecto tendrá para que las hayan prohibido en los torneos de surf y de golf”. De acuerdo, cuando os enteréis del torneo de surf y de golf donde se han prohibido dejad un comentario por favor. Todavía los estoy buscando en internet.

Que conste que no tengo nada en contra de las pulseras. No me parecen especialmente bonitas, pero me parece un insulto a mi inteligencia que las vendan con argumentos tan estúpidos y que la gente aún se siga preguntando si funcionan o no. Sois muy libres de gastaros 35 euros en lo que os de la gana, pero no me digáis que tengo que creer en los efectos beneficiosos de un trozo de holograma y una tira de neopreno por favor.

Salvando las (enormes) distancias, este tema de la dichosa pulserita me ha hecho recordar el siguiente texto de alguien con las ideas bien claras, hablando sobre lo crédulos que podemos llegar a ser:

“[…] Para poner un ejemplo de un caso en el que tratar de descubrir lo que es posible se confunde con lo que se probable, podría considerar la beatificación de la madre Seaton. Hubo una mujer santa que hizo muchas obras buenas a muchas personas. No hay duda sobre eso; discúlpenme, hay muy poca duda sobre eso. Ya se ha anunciado que ella ha mostrado la heroicidad de las virtudes. En esta fase del proceso que sigue la iglesia católica para la canonización de los santos, la siguiente cuestión es considerar los milagros. De modo que el siguiente problema que se presenta consiste en decidir si ella realizó o no los milagros.

Había una niña que tenía leucemis aguda y los doctores no sabían cómo curarla. En el último momento, se ensayaraon muchas cosas: diferentes medicinas, todo tipo de cosas. Entre otras cosas estaba la posibilidad de coser a la sábana de la niña una cinta que había estado en contacto con un hueso de la madre Seaton y hacer también que varios centenares de personas rezaran por su salud. Y el resultado fue que ella -no, no se puede afirmar que fuera un resultado-, ella entonces mejoró de la leucemia.

Se convocó un tribunal especial para investigar el caso. Muy formal, muy cuidadoso, muy científico. Todo tenía que ser exactamente así. Cada pregunta tenía que ser planteada con mucho cuidado. Todo lo que se planteaba era escrito cuidadosamente en un libro. Había un millar de páginas escritas, traducidas a mano al italiano, cuando llegó al Vaticano. Atadas con cuerdas especiales, y todo eso. Y el tribunal preguntó a los doctores del caso qué les parecía. Y todos estuvieron de acuerdo en que no había otro caso igual, que este era completamente anormal, que nunca antes en este tipo de leucemia se había detenido la enfermedad durante un periodo de tiempo tan largo. Hecho. En verdad, nosotros no sabemos lo que sucedió. Nadie sabe qué sucedió. Es posible que fuera un milagro: se trata solamente de si es o no probable que fuera un milagro. Y el problema para el tribunal consistía en determinar si era o no probable que fuera un milagro. Se trata de determinar si la madre Seaton tuvo algo que ver con ello. ¡Oh!, eso es lo que hicieron. En Roma. Yo no llegué a saber cómo lo hicieron, pero ahí está el quid de la cuestión.

La cuestión es si la curación tenía o no algo que ver con el proceso asociado con los rezos a la madre Seaton. Para responder a una pregunta como esa, uno tendría que reunir todos los casos en que se han elevado oraciones a la madre Seaton pidiendo la curación de varias personas y en varias fases de la enfermedad. Entonces habría que comparar el éxito de la curación de estas personas con la curación media de las personas por las que no se han elevado estas oraciones, y así sucesivamente. Esta es una forma honesta y directa de hacerlo, y no hay nada de deshonesto y nada sacríego en ello, porque si es un milagro se mantendrá. Y si no es un milagro, el método científico lo destruirá.

Las personas que estudian medicina y tratan de curar a la gente están interesados en cualquier método que puedan encontrar. Y han desarrollado técnicas clínicas en las que (todos estos problemas son muy difíciles) también prueban todo tipo de medicinas, y aquella mujer se puso mejor. También tenía varicela justo antes de mejorar. ¿Tuvo esto algo que ver?. Hay una forma clínica precisa de probar qué podría tener algo que ver con la mejoría: hacer comparaciones. El problema no está en determinar si sucede algo sorprendente. El problema está en hacer un buen uso de ello para determinar qué se va a hacer a continuación; porque si resulta que sí tiene algo que ver con los rezos a la madre Seaton, entonces vale la pena exhumar su cuerpo, cosa que se ha hecho, recoger los huesos y poner muchas cintas en contacto con los huesos, y obtener así objetos secundarios que se puedan coser a otros lechos.”

extracto del libro “Qué significa todo eso” del gran Richard P. Feynman

Actualización:

– Un placebo rompe el mito de las pulseras del equilibrio (Una prueba hecha por un fisioterapeuta deja a la luz la estafa de las pulseras ‘Power Balance’).

– Y a modo de BONUS: El gato letal, la (poca) ciencia y la vergüenza. Un caso similar de abandono del espíritu crítico o escéptico.

El retorno del pulserismo en Halón Disparado.

“Pseudociencia, ahora en holograma”, noticia aparecida en la sección de Ciencias de Público.es

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2 comentarios leave one →
  1. 13 marzo 2010 3:32 pm

    Hola, he leído tu áritculo, y me gusta que la gente, como tú, exprese sus sentimientos, y de a la luz su forma de pensar, pero en cambio, yo creo que las pulseras power-balance deben de funcionar de alguna manera, a lo mejor están usando el método de decir que mandan ondas, y no es así, pero SEGURO, que de alguna manera tendría que fincionar, GRACIAS.
    REQUERIRÍA UN RESPUESTA PORFAVOR

  2. 23 abril 2010 11:18 am

    Existen multitud de vídeos demostrativos de power balance efectuados en personas que han medido su equilibro, su fuerza y su estabilidad antes y después de probarlo. Hay muchos deportistas de elite que lo llevan y han dado testimonio de ello.

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